Una persona murió y otra se encontraba en gravísimo estado anoche, en el Hospital Padilla, luego de sufrir múltiples heridas tras ser embestido el vehículo en que viajaban -una carroza fúnebre- por un camión que arrastraba dos acoplados cañeros sin carga. El accidente ocurrió a las 18.35, en el oscuro y peligroso cruce de las rutas 306 y 323, a casi dos kilómetros de Villa de Leales y a 37 de esta capital.

El camión Mercedes Benz, patente UOR-811, circulaba por la ruta 323, de oeste a este, conducido por Fabián Reinoso, de 23 años y domiciliado en Famaillá, informó la Policía. Al llegar al cruce se encontró con el coche fúnebre, patente AKW-595, que iba de sur a norte por la ruta 306, manejado por José Herrera -de 49 años, domiciliado en Fortunata García 1449, de esta capital-, a quien acompañaba Juan Ledesma -de 56 años, que vivía en Villa de Leales-.

Impacto impresionante

El impacto fue tremendo, al punto que el camión arrastró la carroza unos 100 metros y le destrozó por completo la parte delantera de la cabina y el motor. Luego el enorme vehículo quedó a un costado del camino, "enroscado" y con daños en el sector delantero.

El coche fúnebre, perteneciente a la empresa Gálvez, quedó en medio de la ruta. Los ocupantes volvían de realizar un servicio en el cementerio de San Antonio, a pocos kilómetros del lugar.

Frenado por los árboles

"Por milagro, el camión no volcó, ya que el choque fue muy violento y después unos árboles frenaron el desplazamiento del rodado", dijo a LA GACETA el comisario inspector Miguel Angel Sas, jefe de zona de la Unidad Regional Este. Agregó que los dos ocupantes del coche fueron rescatados y enviados de inmediato al Hospital Padilla, debido a la gravedad de las heridas que tenían. Posteriormente, en el establecimiento médico se comunicó que ambos habían sufrido traumatismo encefalocraneano grave y otras heridas. A las 23 se informó sobre el fallecimiento de Ledesma.

Reinoso fue derivado también al Padilla, donde anoche era tratado de heridas de menor consideración.

El comisario Sas admitió que esa intersección de caminos es peligrosa en horas de la noche porque no hay luces artificiales y además porque aquí debería haber una rotonda. Los policías tuvieron que quemar cubiertas en los cuatro puntos del cruce y utilizar las luces de los vehículos policiales para realizar las pericias de Criminalística. Por ese motivo, no fue fácil ordenar el intenso tránsito de camiones de carga, ómnibus de larga distancia y automóviles que se dirigían a esta Capital o que buscaban llegar a la ruta 9 para luego seguir a Las Termas de Río Hondo y a Santiago del Estero, entre otros destinos.

En el lugar se congregó un gran número de vecinos, que comentaban las alternativas del accidente. "Los choques en este cruce son frecuentes en cualquier época del año, y más cuando estamos en la zafra, con todo lo que significa el tránsito de camiones y tractores con carros", señaló un vecino que no quiso identificarse. "La mejor solución es que pongan iluminación, porque usted ve que esto es una boca de lobo. Y también tienen que hacer una rotonda, así los vehículos tendrán que bajar a la fuerza la velocidad", agregó.

Otro lugareño, a su vez, aseguró que ese cruce es el más transitado de todo el departamento Leales. "Por aquí pasan ómnibus grandes (de larga distancia) que vienen de la ruta 9 y van a Famaillá, Lules y Monteros y suben hasta Tafí del Valle. Además, el tránsito de rastras cañeras es permanente, porque pasan por aquí para llevar caña a los ingenios Leales, Bella Vista y Fronterita", dijo. Según el vecino, "es urgente que el Gobierno o Vialidad pongan iluminación y hagan una rotonda".